Madres e hijas
- S.D.Esteban

- 16 may
- 1 min de lectura
Abro WhatsApp por enésima vez. Resplandece mi mensaje, con doble check, en azul, sin contestar. La rabia me corroe. Ni que fuera tan difícil teclear un simple: “Sí, ya llegué, mamá. Todo bien”. ¡Ten hijos para esto!
Dejo el móvil con desgana sobre la mesa. Entonces me acuerdo. ¡Mierda!
Cojo el móvil de nuevo. Marco rápido el contacto. Espero.
—Hola, mamá —contesto nada más oír su voz— […]. Sí, sí; perdona. Se me pasó devolverte la llamada; es que ando muy liada.
Publicado en Madre mía VI de Diversidad Literaria




Aixxx al final todos tenemos nuestros deslices…
Relato corto, directo y real. Súper !
Real como la vida misma...😅